Es apremiante fomentar e impulsar energías renovables que sean sostenibles para el medio ambiente y que acaben con tristes sucesos como los ocurridos estos últimos días en el país nipón. Es un hecho que las energías limpias, las renovables, no crean problemas de seguridad nacional. Y en caso de desastres no añaden un problema más a una población ya fuertemente afectada por la fuerza de la naturaleza. La energía nuclear no se puede circunscribir en un modelo energético razonable, seguro y sostenible. Aunque la obligación en estos momentos es mantener a salvo a la población local y minimizar los daños, el siguiente paso debe ser la concienciación definitiva de los riesgos inherentes que conlleva la energía atómica. Por todo ello lo conveniente sería un abandono progresivo pero urgente de las centrales nucleares evolucionando hacia una producción de origen renovable. Los Gobiernos deben comprender que es necesaria una apuesta mayor y definitiva por las energías limpias que hagan de este planeta algo más habitable. Carlos Fernández Lozano.
No hay comentarios:
Publicar un comentario